
EL HALCÓN MALTÉS: LA ESENCIA DEL CINE NEGRO. Por: Eduardo Del Valle
Durante la década de los cuarenta los Estados Unidos se ven sumergidos en un ambiente de incertidumbre y neurosis colectiva provocados por la segunda guerra mundial. El índice de criminalidad aumenta y bajo este panorama gris, el optimismo y la esperanza disminuyen. 
Dentro de este contexto de miedo y paranoia hace su aparición en el cine estadounidense el género negro o film noir, denominado así en Francia debido a que los relatos que inspiraron los primeros filmes fueron editados en la colección Serie Negra de la editorial Gallimard.
Aun cuando se le atribuye a los franceses el nacimiento del género negro en la gran pantalla, es importante mencionar que durante los años treinta se popularizaron en los Estados Unidos, las novelas de temática criminal de Raymond Chandler, Mickey Spillane y Dashiell Hammett, en las que ya se planteaba una sociedad en descomposición habitada por seres de dudosa moral y alma corrompida.

Por las calles tenebrosas y sombrías del género negro, caminan policías corruptos, mujeres fatales, asesinos a sueldo y detectives privados cuyos métodos poco ortodoxos rompen con el prototipo del héroe noble y bondadoso; característica fundamental dentro del cine negro ya que no recurre a la doctrina maniquea (que distingue claramente a los “buenos” de los “malos”).
De la pluma del ya citado Dashiell Hammett nace “El halcón maltés” (The maltese falcon) la novela en la cual está basada la prodigiosa película que en 1941 dirigiera John Huston y con la que su protagonista Humphrey Bogart iniciaría una serie de títulos que en breve tiempo lo consagrarían como un icono del genero. 
Cabe mencionar que dicha historia ya había sido llevada al cine en dos ocasiones. Ambas fracasaron debido a la ausencia de los elementos característicos de la novela negra y a una incorrecta interpretación tanto de la trama argumental original como del personaje principal quien era mostrado como un detective estilo Sherlock Holmes.
A diferencia del investigador británico creado por Arthur Conan Doyle, quien en todo momento se muestra como un caballero incapaz de perder la cordura, Hammett nos enseña sin inhibiciones la otra cara de la moneda. Sam Spade es duro, frío y tiene un crudo sentido del humor, el cual se ve reflejado en agudos comentarios y respuestas llenas de sarcasmo. 
A pesar de los dos descalabros, Jack Warner aceptó producir el guión de Huston sin haberlo leído antes. Su despreocupación radicó en que se trataba de una cinta de bajo presupuesto rodada en interiores que no llevaría más de ocho semanas en filmarse. El resultado final fue una trama bien hilvanada que no dejaba cabos sueltos. Sin embargo el novedoso género dejó perplejo a Jack Warner quien al presenciar la primera proyección ordenó que se añadieran detalles y frases que permitieran (según el criterio del productor) aclarar las situaciones que para el público pudieran ser incomprensibles. Las modificaciones no afectaron la estructura de un relato en el que cada secuencia completaba un perfecto rompecabezas. El estreno de “El halcón maltés” fue un parte aguas dentro del cine policiaco norteamericano. La cinta era realista, aunque por momentos jugaba con un tono paródico, tenía un desenlace inesperado y presentaba una galería de personajes delineados a la perfección e interpretados por un excelente cuadro de actores entre los que destaca Humphrey Bogart como Sam Spade, papel que originalmente fue ofrecido al actor George Raft quien lo rechazó por no considerarlo “suficientemente importante” y Peter Lorre como Joel Cairo, un villano amanerado (tendencia mucho menos evidente que en la novela debido a la censura de la época). Completan el reparto Mary Astor, Ward Bond, Barton MacLane y Sidney Greenstreet. 
¿DE QUÉ TRATA EL HALCÓN MALTÉS? 
En 1593 los Caballeros de la Orden de Malta, decidieron obsequiar al emperador Carlos V la estatuilla de un halcón realizada en oro macizo con incrustaciones de piedras preciosas en agradecimiento a ciertas prerrogativas concedidas por el monarca. Sin embargo, la maravillosa joya no llegó nunca a manos del gobernante, ya que el navío en que era transportada fue asaltado por unos piratas.
Siglos después, un hombre llamado Joel Cairo se presenta en la oficina del detective Sam Spade y le ofrece una cuantiosa suma por encontrar la mítica estatuilla. La trama comienza a oscurecerse cuando más personajes muestran interés por el halcón y el socio de Spade es asesinado. La relación amorosa que mantiene el detective con la esposa del occiso lo señala como el principal sospechoso de un crimen pasional. Spade deberá comprobar su inocencia adentrándose en una telaraña de ambición, engaño y muerte. 
La fiel adaptación de la novela de Hammett constituye uno de los casos excepcionales en donde la versión fílmica lejos de palidecer ante el original literario logra por su valor artístico convertirse en uno de los máximos referentes del género. Concluyo esta nota citando un dialogo de la película:
- "Si tienes suerte, podrás salir de Tehachapi dentro de veinte años… entonces podrás volver a acudir a mi" – dice Sam Spade mirando a una desolada Brigid cuando ésta le ha confesado un crimen - "Espero que no te cuelguen por ese precioso cuello, tesoro". - "No pensarás..." - contesta Brigid. - "Sí ángel, voy a entregarte. Probablemente te condenarán a perpetuidad. Si eres una buena chica saldrás dentro de veinte años. Te estaré esperando". – Spade cambia el tono de voz- "Si te cuelgan. Siempre te recordaré". 
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