¿ES EL CINE ACASO, UN MEDIO DE INFLUENCIA SOCIAL? Por: Eli BJ Definitivamente el cine además de ser considerado el séptimo arte, en términos llanos su función principal ha sido la de hacernos reír, sufrir, pensar, en fin generarnos diversas emociones y hasta reflexiones. ¿Pero su efecto termina sólo ahí? Desde mi particular punto de vista, el cine (en conjunto con otros medios masivos de comunicación) tiene un papel muy importante en la manera en la que la sociedad ve e interpreta las cosas, esto tiene tanto connotaciones positivas como negativas que pueden ser llevadas al extremo cuando se idealizan o radicalizan los temas.
Si bien es cierto que la industria cinematográfica es muy sensible a las cuestiones de cultura y género, muchas películas representan las ideas de sólo ciertos grupos de gente; una representación puede de manera consciente o inconsciente modificar nuestra percepción sobre otros e incluso influenciar de diversas maneras nuestras relaciones interpersonales o hasta nuestros propios valores. ¿Esto sucede más en niños, jóvenes o personas con un conocimiento o experiencia limitada del mundo? ¿es acaso una cuestión de criterio o juicio?
¿Cuántos niños creen ser como Batman o han querido volar como Superman? Incluso ha habido accidenes asociados con el manejo confuso de la realidad y la fantasía.
¿Querer actuar como en Rambo o en Arma Mortal? ¿Realmente esto fomenta violencia?
¿Actuar, vestirnos o peinarnos como algún personaje en particular?
¿Cuántas veces hemos querido visitar un lugar que vemos en las películas?
¿Creer que las historias de amor terminan con “happily ever after” o vivieron felices por el resto de sus días?
O hemos pensado/dicho: "yo hubiera hecho lo mismo", "a mí me pasó eso", "la (o) entiendo perfectamente"; y creemos conocer una cultura, tradición o país solo a través de lo que vemos en la pantalla. Definitivamente hay influencia, lo importante es el criterio para discernir.
Es muy común que el cine nos muestre estereotipos que van desde visiones generalistas y prejuiciosas de una persona proveniente de una determinada región geográfica o cultura, asignando a una persona a primera vista unos determinados calificativos. Qué tal el mencionar el estereotipo del charro mexicano: hombres machos con su chaquetilla corta de gamuza, la corbata de moño y el sombrero de ala ancha, siempre dispuestos a demostrar su hombría con los puños o, incluso a punta de revólver que han llevado a pensar en países lejanos que todos los mexicanos son así, ¿le suenan Pedro Infante, Jorge Negrete en sus diversos personales o incluso Speedy González? Qué mejores ejemplos del estereotipo
Al plantearse los estereotipos de lo argentino, parece claro que los cineastas han deseado construir imaginariamente el arrabal porteño, animado casi siempre por un tango dramático tipo Gardel (que incluso recordemos era de origen uruguayo) cuando Argentina es por mucho más que eso.
Qué decir del estereotipo de que las rubias son tontas, los afroamericanos grandes atletas, los judíos comerciantes, los musulmanes extremistas o fanáticos religiosos; por sólo mencionar sólo algunos clichés.
Hay infinidad de ejemplos de películas exitosas en pantalla que tocan de manera divertida los estereotipos de las culturas, realizando parodias ¿pero en el fondo no tienen una influencia en nuestra percepción y juicio?
Más allá de los mensajes subliminales que son utilizados en los diferentes medios para persuadir gente (sobre todo para promoción e incentivar compras) y que son ya tema mítico de discusión y análisis; está la errónea apreciación de considerar que las películas son documentos fidedignos a los cuales hay que creer todo a pie puntillas. Aún cuando se trate de un documental muy completo, lo que vemos en pantalla tiene por definición y para ganar audiencia un alto grado de dramatización, y la fuerte influencia de la visión e interpretación del realizador (es).
Ni existe el príncipe azul, ni todos vivimos para siempre felices, ni los triunfadores de las batallas son siempre los buenos, no siempre los mexicanos traemos sombrero o rebozo, ni los blancos o los afroamericanos son todos buenos o malos, etc.; la vida real es mucho más que eso, está llena de matices y diversidad, justo esa es la riqueza de vivirla, dejarnos sorprender y aprender. Abramos nuestros ojos y oídos para conocer más de otras culturas, tradiciones y maneras de ver la vida, seamos más respetuosos y tolerantes, y por favor no nos compremos los mensajes o estereotipos que el cine nos vende. Disfrutemos las películas, reflexionemos, cuestionemos, debatamos y hasta soñemos pero no olvidemos que son sólo eso…. ¡Películas! |