
DRAGONBALL: LA INVOLUCIÓN DEL CINE DE ADAPTACIÓN Por: Saúl Arellano Montoro
NOTA ACLARATORIA: No soy un otaku y mucho menos un conocedor promedio de la saga de DRAGONBALL en ninguna de sus versiones. Conozco lo básico y suficiente para haberme dado cuenta que la película no cumple con la escencia de la saga. Por lo que agradezco aun más NO SER FAN de la serie porque entonces hubiera hecho coraje por ambas partes: La cinematográfica y la del seguidor. Hemos hablado mucho de las películas que son buenas adaptaciones de novelas, cómics, series de TV y hasta nuevas versiones. Pero en esta ocasión hablaremos de las adaptaciones POBRES de sagas tan enraizadas en la cultura popular; no solamente oriental – desde luego – sino occidental. 
DRAGONBALL es una saga que tiene un fondo místico; una saga en la que cada uno de sus personajes tiene un motivo de ser y evolucionar en el transcurso de la misma. Además de una psicología que los hace únicos. Desde el principio y hasta el fin de la saga de Goku, cada personaje brilla con luz propia y asume sus riesgos en una lección de comportamiento de los estándares orientales para el occidente. Por lo mismo, nos guste o no la saga, se le debe respetar por el logro que ha tenido en todos los años que han pasado desde su creación hasta nuestros días. Luego entonces ¿Qué sucede cuando se adapta “a la gringa” toda una saga con las características antes mencionadas? Fácil: Un fracaso inminente. 
NI DEL ANIME NI DEL CINE Si bien es cierto que no podemos cortar cabezas con la espada del fundamentalismo de la adaptación a nuestro gusto pasional debido a que es obvio que jamás podrá ser igual una película a la novela – aunque hay raras ocasiones en que la película es superior al libro - tampoco podemos hacer como que no pasa nada cuando una adaptación destroza la esencia del original. Y este es el gran problema de DRAGONBALL: EVOLUCIÓN. 
Si te acercas a ella como un seguidor de DRAGONBALL, debes saber que desde la secuencia de presentación de Goku y su abuelo comenzaras a retorcerte en tu asiento; ya que el guionista y el director se tomaron demasiadas libertades “creativas” en pos de contar la historia a su modo. Y en la medida que la película continúa, el desconcierto será cada vez mayor. Los personajes están bien configurados; la estética de cada uno procuró ser lo más cercana al anime aun cuando hay diferencias muy notorias – ejemplo: el Maestro Roshi, su isla, su casa y su caparazón de tortuga – pero que al final es lo que menos molesta a los fans. 
La forma en la que los personajes van mostrando sus habilidades, sus motivos y sobre todo, sus comportamientos es la “piedra en el zapato” de la película. Desapareció por completo todo el aspecto místico de la serie para reducirlo a una simple búsqueda de las 7 esferas del dragón en la que pudo haber sido tanto Goku como Indiana Jones o Pie Pequeño y sus amigos dinosaurios. Y Piccolo, el ser malvado que destruye mundos a diestra y siniestra, resulta un remedo del teatro fantástico de Cachirulo tanto en maquillaje como en actitud. Un villano tan bien desarrollado en el anime, se redujo a un ser berrinchudo con poderes apoyados en un mal desarrollo de efectos especiales. 
Y ya que estamos en el tema de los efectos especiales; si te acercas a ella como un neófito de DRAGONBALL y esperas ver una película entretenida; de buena trama y acción… Pues te quedarás con las ganas. 
Los efectos parecen de cualquier serie de televisión tipo SOBRENATURAL, SMALLVILLE o BUFFY; no presentan nada asombroso – en los parámetros del cine comercial actual obviamente – y nos remiten a efectos de películas vistas anteriormente. El humor es simplón; los diálogos rayan en lo común y las secuencias tienen la complejidad de los primeros videos de MTV en los ochenta. Los escenarios naturales son desaprovechados – se filmó en el estado de Durango, en México – debido a la cantidad de filtros que usaron en postproducción y las tomas en el set se notan demasiado. 
BUSCA TU KAME HAME HA Algunas secuencias que nos remiten de inmediato al anime. Ver a Justin Chatwin en el traje de Goku es muy acertado porque, pese a todo, le queda bien el papel. Y las chicas que aparecen en la película también tienen su encanto en cada uno de los personajes que les corresponde... Comentario trivial, lo se, pero trato de encontrar el lado amable. 
Y para los que recuerdan el doblaje en México, se trato de incluir a los mismos actores de doblaje de la serie en la película. Desde luego que no se podía dejar fuera a Mario Castañeda quien dio voz a Goku grande desde hace años en México. 
AL FINAL, ES SOLO UNA PELÍCULA Pese a todo lo anterior escrito, la decisión final de ver la película es tuya. Desde luego que si eres un acérrimo seguidor de Goku y sus amigos, tal vez te sientas traicionado por esta manía gringa de hacer accesibles historias ajenas a su público sin considerar la esencia de las historias originales. 
Pero si no eres tan fundamentalista con la historia de DRAGONBALL tal vez te resulte entretenida porque, además, la película se va rapidísimo y tiene un ritmo secuencial aceptable. 
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