
UN "GALANAZO" Y UNA MAESTRA DE LA ACTUACIÓN Parte I Por Mónica Pizano Estos dos meses siguientes, los protagonistas de “De pies a cabeza” son dos actores que han consolidado una carrera con su indiscutible talento e interpretaciones que han quedado en la memoria colectiva, me refiero a George Clooney y Cate Blanchett. De talentos diferentes, han llevado sus carreras por caminos similares, pues han incursionado en varios géneros, aunque los reconocimientos han sido en el género dramático. Pero primero las damas, aunque su cumpleaños es después. CATE BLANCHETT 
Catherine Élise Blanchett, mejor conocida como Cate Blanchett, nació el 14 de mayo de 1969 en Melbourne, Australia, más exactamente en un suburbio llamado Ivanhoe. Su padre fue un oficial de policía estadounidense y alto ejecutivo de publicidad, su madre era maestra de escuela y empresaria australiana. Tiene dos hermanos, y cuando tenía diez años, ella y sus hermanos quedaron bajo el cuidado de su madre, ya que su papá tuvo un ataque al corazón. Probablemente el dolor de esa pérdida sea parte importante y catalizador del talento de la australiana, el cual comenzó a desarrollar durante su época en el Methodist Ladies College de Melbourne, donde participó en distintas obras de teatro. Pero tardaría en darse cuenta de que la actuación sería su vida, pues abandonó la Universidad, porque no estaba muy segura de su futuro, así que primero viajó. Tuvo un incidente en Reino Unido que hizo que saliera del país, llegando a Egipto, ahí le dieron la oportunidad de participar como extra en una película, lo cual fue muy afortunado, pues ahí se dio cuenta a lo que quería dedicarse. Después de esa experiencia, volvió a Australia y se inscribió en el Instituto Nacional de Arte Dramático de Sidney, donde se graduó en 1992 para empezar su carrera como actriz. 
Su carrera empezó en el teatro de Australia el mismo año de su graduación, con la obra Electra de Sófocles. Y dos años después llegó su oportunidad en el cine de su país, con la película Police Rescue. Desde ese momento, Cate se fue haciendo de un nombre en el mundo del séptimo arte, mientras participaba también en series de televisión. En 1997 participó en la coproducción cinematográfica australoamericana Camino al paraíso, con la que dio su salto internacional. Con este pequeño personaje ella tuvo la oportunidad de compartir escena con actores reconocidos, como Glenn Close y Frances McDormand. PRIMER PROTAGÓNICO Ese mismo año consiguió protagonizar su primera película, Oscar y Lucinda, al lado del actor británico Ralph Fiennes, por la que recibió una nominación como mejor actriz del Instituto Cinematográfico Australiano. 
Seguramente no imaginó que su excelente interpretación de Lucinda Leplastrier, le daría el gusto de hacer uno de los mejores papeles de su carrera: el de Isabel I de Inglaterra en la película Elizabeth la reina virgen, pues el carácter duro y a la vez sensible que Cate tuvo que representar en el papel de la heredera feminista australiana Lucinda impresionó al director de la película, Shekhar Kapur. Según Kapur la seleccionó porque buscaba fundamentalmente tres cosas: la habilidad de ser de 400 años antes, la habilidad de ser alguien de la actualidad y el poder estar sólo en espíritu; y Cate cumplía con las tres condiciones a la perfección. 
Pero Elizabeth fue no sólo uno de sus personajes emblemáticos, sino el boleto de entrada a la lista de mejores actrices de la escena internacional, pues consiguió su primera nominación a los Oscar como mejor actriz. A partir de entonces los estudios cinematográficos no dudaron en enviarle nuevos proyectos en los que ella fuera la protagonista. Aunque rechazó la mayor parte de estos papeles y se dedicó a aceptar sólo aquellos roles que le aportasen nuevas experiencias, con lo que, inconsciente o conscientemente se estaba preparando para conseguir una larga carrera como actriz, y no como una simple estrella de Hollywood. El nuevo milenio le traería su siguiente, cuando Peter Jackson la dirigió como la reina elfa de El Señor de los Anillos: la Comunidad del Anillo. La pálida y sobrenatural imagen que dio al personaje de Galadriel le valió la aprobación de la mayor parte de los fans de los libros de J. R. R. Tolkien. De esta forma, participó en las tres películas de la trilogía, captando un gran número de admiradores, aunque, a la par, realizó historias que le permitiesen realizarse como actriz. 
Películas como Charlotte Gray (2001) y Veronica Guerin (2003) le permitieron demostrar a Cate, que es capaz de superarse otorgando a su personaje no una simple imagen mitificada, sino la imagen de una mujer real que lucha para un mundo mejor. En 2003, entró al cine independiente con Coffee and Cigarettes, y en 2004 hizo Life Aquatic. 
Ese mismo año trabajó con Martin Scorsese en El aviador, una película biográfica del gran empresario estadounidense Howard Hughes, el cual fue interpretado por Leonardo DiCaprio. Con este proyecto, Cate tuvo que enfrentarse al reto de su vida al tener que dar forma a una de las grandes actrices clásicas de Hollywood, Katharine Hepburn. El resultado fue excelente, pues obtuvo su segunda nominación al Oscar, la que ganó, como mejor actriz de reparto. UNA AGENDA MUY OCUPADA Por si no bastara ese premio, en 2006 se estrenaron tres películas coprotagonizadas por Blanchett, y las tres fueron nominadas de nuevo a los Premios de la Academia. La primera fue Babel, dirigida por el mexicano Alejandro González Iñárritu. La segunda fue El buen alemán, de Steven Soderbergh, un intento de recuperar el estilo de las películas de los años 40 en blanco y negro, donde compartió crédito con George Clooney. Y, finalmente, la tercera fue Diario de un escándalo, donde compartió protagonismo con la veterana actriz británica Judi Dench, ambas obtuvieron su nominación a los Óscares. 
En 2007 volvió a meterse en la piel de Elizabeth, con el mismo director, pero, esta vez, para interpretar a una reina treinta años más tarde, en el momento de más gloria, en la película La edad de Oro. Por este personaje nuevamente tuvo su nominación como mejor actriz en el Oscar, además de ser considerada como mejor actriz de reparto por su otra película del año, Mi historia sin mí (I'm not there). Con éstas, Cate pasaría a ser recordada en la historia del cine como el decimoprimer actor en ser nominado en un mismo año por la Academia de Hollywood en las dos categorías, y la primera actriz en recibir una segunda nominación por un mismo personaje hecho anteriormente. Aunque no ganó, ambas representaciones tuvieron su merecido reconocimiento en los festivales internacionales. En 2008 Cate interpretó a una villana en Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal, y a una mujer que cuenta la historia de Benjamin Button en El curioso caso de Benjamin Button, esta última tuvo trece nominaciones en la ceremonia de los Premios Oscar de aquel año. 
Este año la hemos visto en la nueva versión cinematográfica de la leyenda de Robin Hood, dirigida por Ridley Scott, al lado de Russell Crowe. Además filmó Hanna, su primera colaboración con el director británico Joe Wright, un thriller de acción sobre una joven adolescente que es entrenada para matar. La cinta se estrenará en 2011 y reunirá por primera vez en la gran pantalla a Cate Blanchett con el también australiano Eric Bana y la actriz irlandesa Saoirse Ronan. Además está contemplada para trabajar en El hobbit retomando su personaje de Galadriel. Poco se sabe de su vida privada, pues prefiere darle prioridad a su carrera sobre los escándalos, y cuida el tiempo que pasa en casa con su familia del acoso de la prensa, debido a la fama de su trabajo. 
Sin duda es una talentosa actriz, pues con sólo 15 años de carrera artística y con más de 30 películas que la respaldan, Cate Blanchett se ha convertido en una de las actrices que más éxitos ha tenido, pues ha obtenido más de 50 premios y el mismo número de nominaciones. FIN PARTE I El próximo mes hablaremos de George Clooney |