
EL CAMALEÓN BRITÁNICO Por: Mónica Pizano Hablar de Gary Oldman, sin duda es hablar de uno de los mejores actores británicos contemporáneos, dueño de un talento a prueba de cualquier personaje, ha logrado plasmar su personalidad y carisma en una gran variedad de películas. 
Nació bajo el nombre de Leonard Gary Oldman, el 21 de marzo de 1958 en New Cross, Londres. Como un buen representante del signo Aries, es una persona perfeccionista e intensa en todo lo que hace, además de ser un líder para las personas que lo rodean, así es Oldman. Su familia fue muy humilde, su madre era ama de casa y su papá un soldador, pero eso no impidió que desde muy pequeño comenzara a desarrollar un gran interés por el cine y el teatro; gusto que lo llevó a estudiar en el Bruford Drama College y después en el Greenwich Young People's Theatre; durante la década de los ochenta actuó en varias representaciones teatrales y en series televisivas, en las cuales aún ahora participa de vez en cuando ¿Alguien lo recuerda en el par de capítulos de Friends donde tuvo una actuación especial? 
Debutó en el cine a finales de la década de los ochenta (1986) en la biopic sobre Sid Vicious, el malogrado componente del grupo punk Sex Pistols. Después realizó otros filmes, la mayoría alternativos, que le permitieron sacar a relucir todas sus facetas como actor. 
Un año después realizó su primera película con actores más célebres, Ábrete de orejas (Prick up your ears), bajo la dirección de Stephen Frears, ahí estuvo acompañado de actores de la talla de Alfred Molina y Vanessa Redgrave, y Oldman dio vida al escritor Joe Orton. Pero sin duda la década de los noventa sería la más significativa para su carrera, pues fue cuando ingreso en “las grandes ligas” del cine, al entrar en Hollywood. Su entrada fue afortunada, pues además de compartir el set con actores de diverso talento, como Winona Ryder, Isabella Rossellini o Christian Slater, también trabajó con directores muy dispares, de visión distinta entre sí, pues estuvo bajo la dirección de Francis Ford Coppola, Tony Scott, Luc Besson y Sheldon Runyon. 
Justamente en esta época realizó las películas que son consideradas las más famosas de su carrera: JFK (1991) donde personificó a Lee Harvey Oswald, Drácula de Bram Stoker en 1992, donde trabajó con el director Francis Ford Coppola y siendo el protagonista, compartió créditos con Winona Ryder, Anthony Hopkins y Keanu Reeves. Según los críticos actuales es una de las mejores interpretaciones del cine moderno. 
Un año después realizó Amor a quemarropa (True Romance) de Tony Scott. Después realizó Amor inmortal (Inmortal Beloved, 1994), La letra escarlata (The Scarlett Letter, 1995). En ésta última realiza uno de los desnudos masculinos más célebres y recordados del cine, como el Reverendo Arthur Dimmesdale, quien también realiza una de las escenas eróticas, al lado de Demi Moore, más memorables. 
Otras películas importantes son las dirigidas por su amigo Luc Besson: Léon (1994) y El quinto elemento (1997) donde encarnó a Jean-Baptiste Emanuel Zorg. 
En estas películas interpretó a dos de los personajes más oscuros y neuróticos que han aparecido en la historia del cine, los cuales lo mantuvieron en el candelero hasta 1999, donde las apariciones de Oldman se hicieron menos estelares, hasta que llegó Candidata al poder (The Contender, 2000), de Sheldon Runyon, donde otra vez el maquillaje es su mejor aliado y cuya interpretación le valió la nominación a los Premios de los Críticos de la Guía Norteamericana. Por esos mismos años realize personajes no tan memorable, como el Dr. Zachary Smith en Perdidos en el espacio (1998) e Ivan Korshunov, el terrorista que le hace ver su suerte a Harrison Ford como el presidente en la cinta Avión presidencial (Air Force One, 1997). Desde inicios de este siglo ha realizado muchos otros personajes, como el de Mason Verger en Hannibal (2001) de Ridley Scott donde, de nuevo, Oldman demuestra su maestría en las caracterizaciones bajo el látex que ya nos había enseñado con Drácula, donde aparecía como un vampiro anciano y envejecido, dando al personaje de psicópata y pedófilo Verger una psicología exquisita. Por cierto, su nombre no aparece en los créditos del inicio, por lo que, quienes no han visto la película se mantienen en el suspenso de no saber quién interpreta al lisiado con la cara deforme, pues, también, al igual que en Drácula, el actor modificó su tono de voz, haciéndolo más grave de lo normal. 
En ese mismo año realizó un personaje cómico, Buford Dill en El bebé de nadie, con Skeet Ulrich, pues es semi calvo, el poco cabello que tiene es pelirrojo y rizado, de raro caminar, y lo que es peor, se cree muy inteligente, cuando el personaje de Ulrich encuentra un bebé y Buford quiere hacer el negocio de su vida, dándolo al que mejor pague, pero ninguno de los dos “socios” es muy brillante. El colmo de su osadía y en una muestra de que puede hacer con su físico lo que le de la gana, es la película Tiptoe (2003) del director Matthew Bright, donde Oldman interpreta a Rolfe, un enano, personaje para el cual perdió cerca de 15 kilos, pero no sólo eso, sino que cada día de rodaje tenía que ocultar sus piernas con un arnés que le obligaba a permanecer horas agachado, por lo que, según el propio actor tardaba horas en desentumecerse después con la ayuda del hielo. No lo hacía obligado, pues precisamente fue idea de Oldman el permanecer en esta postura el mayor tiempo posible para poder estudiar a un personaje minusválido. Otros personajes que han permitido que su trabajo y su talento sean reconocidos por personas que no han seguido de cerca su carrera, son los mostrados en películas más comerciales, como por ejemplo la saga de Harry Potter, donde interpretó a Sirius Black en tres entregas (El prisionero de Azkaban, El cáliz de fuego y La orden del Fénix). 
También ha hecho lo propio en una película en español, Bosque de sombras, que estuvo dirigida por Koldo Serra y fue estrenada en la sección Zabaltegi del festival de cine de San Sebastián en 2006. Además de dar vida al personaje de James Gordon en las cintas Batman Inicia y Batman el caballero de la noche, ambas de Christopher Nolan, construyendo al, para muchos, mejor Gordon jamás visto en pantalla. 
Su trabajo le ha creado la fama de maniático y en extremo perfeccionista, pues cuentan que Oldman se golpeaba a sí mismo en el rostro cuando cometía algún error en los ensayos de Drácula, los cuales tuvieron lugar durante tres semanas en la casa de Francis Ford Coppola. 
También se le reconoce como uno de los pocos actores capaces de emular distintos acentos a la perfección, lo que ha demostrado en varios de sus trabajos. Es un actor que ha sido aclamado por la tremenda diversidad de personajes que ha representado en la gran pantalla, es considerado el "actor de actores", por eso no es raro que su talento y su carrera sean una gran influencia para los nóveles talentos que han tenido la fortuna de compartir el set con él. 
Oldman puede ser el “Mejor actor nunca nominado al premio de la Academia, el Oscar", pues aunque ha sido nominado para: un premio Emmy, el Screen Actors Guild Award, tres Premios BAFTA, de los cuales ganó dos (uno como mejor guión por Los golpes de la vida), tres Premios Saturn (ganó uno) y la Palma de Oro, le falta conquistar la estatuilla dorada que serviría para reafirmar su status de “Camaleón británico”. 
En total ha ganado 10 reconocimientos y ha sido nominado en 16 ocasiones. Pero no conforme con participar en grandes producciones de Hollywood, el histrión británico también se ha dado el lujo de actuar en películas independientes. Además de actuar, el histrión británico también ha prestado su voz para personajes de películas animadas, como Planeta 51, donde fue el General Grawl, para variar es el villano, y en Los fantasmas de Scrooge, donde dio voz a Bob Cratchit, el abnegado empleado de Ebeneezer Scrooge, además del hijo enfermo de Cratchit, Tim, y al fantasma del socio de Scrooge, Joseph Marley. 
En el videojuego Call of Duty: World at War, del 2008 dio voz al personaje del Sargento Reznov. Entre los estrenos más recientes donde lo hemos visto, es en la película El libro de los secretos (The book of Eli), donde interpreta al villano Carnegie, que tiene sometida e inmersa a la gente en la ignorancia y la miseria, deseando ser el único dueño de la verdad escrita en La Biblia. También participó en Rain Fall, donde fue Holtzer, y en La profecía del no nacido, donde dio vida al Rabino Sendak, y que puede considerarse un “resbalón” en su filmografía, pues es una cinta de terror llena de clichés que no aportó nada a su carrera. 
Además de actuar, Oldman se ha desempeñado en otros aspectos del quehacer cinematográfico, y artístico en general, participó como músico en el Soundtrack de Buffy la cazavampiros, en un episodio de 1998. Como Cinefotógrafo en Take Flight: Gary Oldman Directs Chutzpah (2009), ha sido operador de Cámara en Who's Kyle? (2004), donde utilizó el nombre Gary von Oldman, fue director y guionista de la película Nil by Mouth.

Próximamente, en el 2011, lo veremos repetir el personaje de Sirius Black en la segunda parte de la última entrega de Harry Potter: Harry Potter y las reliquias de la muerte. Otras de las películas donde participará son Easter sixteen, la tercera parte de la saga de Batman, y en el videojuego The Legend of Spyro dará voz a Ignitus. En relación a su vida personal, el actor ha sido muy hermético al respecto, aunque no lo suficiente como para escapar de ciertos rumores acerca de sus excesos con el alcohol, sobre todo en los años 80, así como su turbulenta vida amorosa, pues hay que recordar que se ha divorciado en tres ocasiones, uno de ellos de la también actriz Uma Thurman. El 31 de diciembre de 2008, Gary Oldman contrajo matrimonio por cuarta vez con la cantante de jazz británica Alexandra Edenborough en Santa Bárbara, California. 
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