
Por: Miriam Canales

A más de treinta años del apogeo del rock and roll, la psicodelia y los movimientos revolucionarios de los sesenta, regresa el chileno más controversial del cine mexicano. Algunos los filmes más emblemáticos de Alejandro Jodorowsky Prullansky se reestrenaron durante los meses de mayo y junio, además del lanzamiento en DVD de “El Topo”, “La Montaña Sagrada” y “Fando y Lis”. 
De “Fando y Lis” se decía que era su primera película, no obstante existe un par de minifilmes previos llamados “Le Tétes interveties” y “La Cravate” que le antecedieron, este último se incluirá como extra de los DVD’ s además del documental “La Constelación”. Estrenada en pleno año de masacres estudiantiles, “Fando y Lis” fue repudiada por directores como Emilio “El indio” Fernández y el gobierno mexicano de la época quien se encargó de censurarla por una larga temporada. Sus protagonistas, Silvia Mariscal y Sergio Klainer nunca alcanzaron el estrellato. La actriz apareció posteriormente en cintas de luchadores como “Mil Mascaras” y “Todos los caminos van a Anexas” mientras que Klainer, aunque participó en filmes como “La Generala”, terminó convirtiéndose en histrión de telenovelas de Televisa y TV Azteca, trabajos predominantes dentro de su carrera. 
“Fando y Lis” se asemeja más a un cuento de hadas negro, una especie de “Hansel y Grethel” sui generis que durante su búsqueda de la ciudad perdida de Tar, encuentran personajes que quizá fueron expulsados involuntariamente del país de las maravillas de Alicia. “El Topo” es una de esas cintas de culto (cualquier cosa que ello signifique) cuya intención inicial consistía en recrear un “chili western” que terminó convirtiéndose en un “eastern” según alguna vez lo declaró su autor. Con escenarios emblemáticos como el puente de Ojuela, pueblo fantasma de Durango, la historia de “El Topo” se desarrolla en un viaje estilo “country-psychedelic” en el que junto con su hijo busca a los cuatro maestros del revolver. Muchos de los seguidores siembran sus esperanzas en una secuela con el hijo del Topo de la que hasta ahora no ha habido algún dato certero para un nuevo film. 
En los años siguientes, Jodorowsky realizó otra cinta en la que refleja una de sus tantas fijaciones como son los elefantes, “Tusk”, pieza menos comercial y por ende, difícil de conseguir. “Santa Sangre” significó su último trabajo en México en 1989, más intimista e introspectivo acerca de una dominante madre mutilada de brazos y su hijo desquiciado por los recuerdos de la infancia. “El ladrón del arcoiris” con Peter O’ Toole y Omar Sharif marcó el punto final de la carrera del chileno un año después. 
Tachado de fanfarrón, oportunista y provocador, no se le puede negar a Jodorowsky un lugar destacado dentro de la historia del cine mexicano, plagado de comedia ranchera, relatos familiares, musicales y situaciones que a posteriori terminarían en estereotipos culturales. Quizá solo con excepción de Luis Buñuel, su trabajo fue tan alternativo, provocador, delirante y censurable. 
Su carrera se enfocaría años después en la enseñanza del tarot, el movimiento de la psicomagia y el guionismo de comics con el artista Moebius en Francia, donde poco se conoce su obra cinematográfica, pero para ventaja de las nuevas generaciones y aquellas que vivieron de cerca sus enseñanzas, se lanza esta colección de DVD’s, hasta ahora solo obtenibles a través de la piratería y ediciones extranjeras. 
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